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Domínguez y Román lidian 5to y 6to novillo

Una tarde con matices importantes resultó el Cuarto Duelo de “Soñadores de Gloria” en la Plaza México en la que destacó el valor y la variedad del novillero hidrocálido Roberto Román que dejó detalles de mucha calidad con los dos novillos que lidió. En el mismo tenor de la entrega estuvo el zacatecano Sebastián Soriano que en la tarde de su debut de luces convenció por su actitud. Este domingo ninguno de los novilleros tocó pelo, sin embargo, la afición disfrutó.

La tarde la abrió el novillero Eduardo Domínguez con el ejemplar de Guadiana que llevó por nombre “Ahí les voy”, de 412 kilos, con el que estuvo voluntarioso con el capote, buscando siempre agradar a la afición en su trasteo muleteril en el que dejó muletazos aislados. Pesado con el acero escuchó dos avisos para ser silenciado.

El segundo del festejo fue “El Peje”, de 402 kilos, mismo que tocó en suerte al novillero hidrocálido Jaime Hernández que se presentó en la Plaza México para dejar patente sus ganas de convencer tanto con el capote y muleta; se retiró entre palmas, escuchando antes un aviso.

Convincente carta de presentación firmó el también oriundo de Aguascalientes, Roberto Román, que cuajó faena sólida con la muleta, dejando antes las pinceladas de calidad con el percal. Gran actitud tuvo en el desarrollo de su trasteo ante un novillo complicado que le obligó a mostrar la solvencia y el oficio que va adquiriendo. La espada no fue su alidada esta tarde y por ello escuchó dos avisos para después ser aplaudido por el público asistente en la Plaza México.

“Serenense”, de 408 kilos, fue el cuarto de la tarde, un novillo muy complicado que correspondió lidiar al zacatecano Sebastián Soriano, que desde el capote mostró que salió a por todas cuando lo esperó frente a la Puerta de Toriles. La variedad también la mostró al cubrir el segundo tercio, y con actitud llegó a su trasteo muleteril en el que se vio por encima de las pocas opciones de su novillo. Se llevó una fea voltereta que le produjo una fuerte contusión en el empeine, lo que le dificultó apoyar el pie, aún así, se quedó en el ruedo para estoquear al ejemplar, retirándose después a la enfermería en donde al momento se descartó alguna fractura o fisura. Escuchó palmas tras tres avisos.